Por Eleazar Flores

¿QUIÉNES PERDERÁN?-. Si las encuestas no mienten y  le atinan, este domingo primero grábese la forma en que llamará a Andrés Manuel López Obrador, “presidente electo”. Esas de las que dijo “al diablo con las encuestas” hace seis y doce años, hoy les cree por llevarlo muy arriba.

Algo podrá pasar para que la primera entrevista la dé a Carmelita Aristegui.

Nada hay escrito y todo es impredecible, sobre todo en Andrés Manuel, se trata de  una simple suposición y los rumores de “radio pasillo” en alguno de los muchos cuarteles de trabajo del partido Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, donde la especulación adquiere visos de planeación del comportamiento poselectoral para todos pero sobre todo para el triunfador.

Si las mismas encuestas ratifican los porcentajes, poco tienen que hacer o pelear los tres candidatos restantes, empezando por el “independiente” Jaime Rodríguez Calderón, quien por desgracia para sus simpatizantes, lleva mínimas por no decir que nulas, posibilidades de triunfo, no obstante su optimismo personal. En su caso poco podría reclamar.

Siguiendo de abajo hacia arriba, -salvo sorpresa que sus simpatizantes anhelan sobre todo en esta última semana-, reclamaría el tricolor José Antonio Meade, que en honor a la verdad mejoró mucho en eventos masivos, producto del trabajo del líder René Juárez Cisneros, y volumen de  voz, más no en el contenido de sus mensajes. Del porcentaje que logre dependerá el grado de su pelea.

Los enterados aseguran que Ricardo Anaya está casi empatado…pero con Meade, no con López Obrador como lo manejan sus seguidores. Máxime el último golpe asestado a su candidatura con el asunto de la PGR que sigue el caso Anaya-Barreiro y  chofer de éste. El carácter virulento del ex chico tarabilla podría hacerle perder los estribos ante la adversidad.

Entonces sí aumentaría sus ataques no solo contra “quien usted ya sabe”, también contra el gobierno federal a quien le adjudicaría derrota y todo lo que ello conlleva. Incluso podría abrir alguna rendija de demanda y protesta de resultados ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Esto último dependerá de la diferencia que exista entre él y AMLO.

Entre las mismas huestes morenistas hay preocupación por la soberbia de Yeikol Polenski con eso de la aparición del diablo si el peje no gana. Sólo el propio candidato la puede centrar y entre más pronto mejor, pues una postura como la de ella ayudaría poco al  ”gobierno del cambio”.

ENTREVISTA-.Ninguna novedad en la planeación poselectoral de entrevistas del tabasqueño si  gana pero para atender la “imagen internacional” nada mejor que CNN y su consentida en México, María del Carmen Aristegui Flores, al tiempo.