CIUDAD DE MÉXICO.- Se realizó el tercer debate presidencial organizado por el Instituto Nacional Electoral (INE) en Mérida, Yucatán, con miras al proceso electoral el próximo 1 de julio.

Como esperaba, el encuentro más ríspido fue entre José Antonio Meade, candidato de Todos por México y Ricardo Anaya, abanderado de por México al Frente, con el objetivo de colarse al segundo lugar de las preferencias electorales.

El abanderado del PAN trató de victimizarse al acusar guerra sucia por parte del presidente Enrique Peña Nieto, por lo que prometió acabar con la corrupción.

Meade Kuribreña inició con ataques contra el ex jefe de Gobierno y su gestión en la Ciudad de México, pero luego se centró en su propuestas y prometió dar preparatoria a todos los jóvenes del país.

Y así continuó el debate, con pocas propuestas concretas y más descalificaciones.

Sin embargo, el gran ganador de la noche fue en candidato de Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, y no por sus propuestas, sino porque supo esquivar los pocos embates en su contra.

Además de reiterar que con el combate a la corrupción se terminarán los males de México, también reafirmó el eje de sus propuestas: eliminar las reformas educativa y energética, así como dar amnnistía a los delincuentes, incluido al propio Ricardo Anaya, quien trató de ganar adeptos al prometer que meterá a la cárcel a Peña Nieto y Meade con los caso de Odebrecht y Estafa Maestra.

El priísta Meade lo hizo mejor que en los dos debates anteriores, mientras el panista Anaya perdió la cabeza y tiró por la borda su última oportunidad para dar alcance al tabasqueño, al no lograr provocarlo con los contratos otorgados a sus contratistas cercanos.

Por último, el toque de humor lo dio Jaime Rodríguez Calderón El Bronco, al proponer el FBI mexicano por medio de Facebook, lo que desató una ola de memes en redes sociales.

Sólo queda esperar el desenlace de las campañas el próximo 1 de julio, donde los mexicanos tendrán la última palabra para elegir a quién mejor nos gobierne.