¿HASTA CUANDO?-. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos siempre ha sido diligente para defender los derechos humanos…pero de presuntos delincuentes que, al provocar e intervenir en actos delictivos, agreden a militares, marinos y policías federales a grado tal de quitar la vida a algunos de ellos.

La CNDH sin embargo, enfoca sus baterías para defender preferentemente a presuntos delincuentes y en muy pocas ocasiones a uniformados del gobierno que tienen la peligrosa misión y encomienda de vigilar y proteger a pueblos enteros cuyos habitantes viven y conviven con grupos delictivos de zonas neurálgicas de Guerrero, Jalisco y Sinaloa, como ejemplos de ello.

GONZÁLEZ PÉREZ-. El actual presidente de la CNDH Luis Raúl González ha seguido la constante de sus antecesores, -a excepción del presidente fundador del organismo Jorge Carpizo Mac Gregor-. de defender a capa y espada los derechos humanos de presuntos delincuentes y cuando llegan a su escritorio quejas en contra de los uniformados, los analiza al máximo.

El propósito del análisis “acucioso” termina casi siempre con declaraciones condenatorias del tal González Pérez en contra de las fuerzas armadas, llámense mílites, marinos o policías federales, así las evidencias de hechos violentos demuestren culpabilidad de los “civiles” que insultan a placer, agreden físicamente o con artefactos e incluso armas, a los hombres del orden.

En cargos anteriores, Luis Raúl no se distinguió por hacer cosas extraordinarias y le doy un botón de muestra para que usted mismo saque sus conclusiones. Como fiscal especial del “Caso Colosio” y luego de meses y meses “investigando”, llegó a la “sesuda” conclusión de que Luis Donaldo perdió la vida a manos de “un asesino solitario”, Mario Aburto.

Ni los legos de la política y menos quienes están más involucrados en este tema, creyeron lo del famoso “asesino solitario”, por lo que la credibilidad del fiscal especial sirvió para dos cosas. Al poco tiempo de su desalentadora conclusión, Luis Raúl González Pérez renunció al cargo y con el tiempo encontró trabajo como abogado general de la UNAM. Sus cargos menores ni caben.

Los hechos humillantes en contra de los marinos el lunes en Jalisco, por parte de presuntos miembros de algún grupo delictivo, merecieron la condena del presidente Enrique Peña pero también la de toda la población, consciente de que no es posible ignorar insultos y acciones en contra de los marinos que literalmente se juegan la vida.

Ojalá y Luis Raúl González Pérez se entere algún día que marinos, soldados y policías federales también son humanos y tiene tantos o más derechos que los delincuentes o presuntos, que siembran el terror en varios puntos de nuestro país.