Claro que no es la primera vez que el PRD es dirigido por una mujer, sin embargo parece que ahora está dirigido por una pareja, una pareja que pudiera ser aspirante a ser lo que Martha Sahagún y Vicente Fox fueron en un tiempo.

El PRD Nacional está “embarrales”, lo dirige María Alejandra Barrales Magdaleno, una mujer que es producto del esfuerzo y cuya lucha sindical en apoyo a las mujeres y los varones de Aeroméxico en sus épocas de azafata, la llevó hasta el puesto más alto que militante alguno pueda desear.

Barrales Magdaleno me llama la atención porque, además de atractiva, es una mujer que se ha caracterizado por el esfuerzo propio. Ya en la política decidió estudiar y prepararse para la administración pública; es abogada y se tituló como Maestra en Administración Pública con una tesis denominada “la profesionalización de los órganos legislativos”… si se homogenizara esa propuesta en todos los Congresos no habría diputados tan brutos.

Ha sido asambleísta en la Ciudad de México y Senadora de la República y en el ejercicio público, ha desempeñado cargos en al menos tres administraciones del Gobierno del Distrito Federal, la última con Miguel Ángel Mancera como Secretaria de Educación.

La “descubrió” –por así decirlo- Andrés Manuel López Obrador en sus épocas de luchadora sindical y la llevó al PRD donde necesitaban de líderes y sobre todo de liderezas atrevidas y visionarias y así comenzó su militancia en el Partido de la Revolución Democrática.

Me llama la atención de ella también, el hecho de que tiene una convicción política férrea, quizá adquirida de su propia preparación y de sus valores, por tanto, no siguió al loco de Andrés Manuel en su nueva aventura llamada MORENA.

No obstante es verdaderamente meritorio que en un partido lleno de tribus, haya salido electa, sobre todo porque uno de sus grandes promotores fue justamente quien fuera en un tiempo su rival político: Miguel Ángel Mancera.

A Alejandra Barrales y a Miguel Ángel Mancera los une no solamente la política, también el cariño y el amor, porque según la propia Barrales Magdaleno, Mancera y ella sostuvieron un tórrido romance durante cuatro largos años.

Luego entonces no resulta imposible que una de las opiniones de peso dentro del PRD para que Barrales fuese la Presidenta Nacional, haya sido justamente la de Mancera y la de actores políticos fuertes como Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán y Graco Ramírez de Morelos.

Barrales tiene ahora la consigna de llevar a buen puerto al menos las elecciones del próximo año en el Estado de México que son el preámbulo de la presidencial de 2018.

Debe preparar además, dos caminos que no son del todo pavimentados y rectos: el de ella al gobierno de la Ciudad de México y el de su ex pareja sentimental Miguel Mancera a la Presidencia del país.

¿Le alcanzará a Barrales sus dotes políticas y su encanto como persona para cumplir el cometido por el que fue electa presidenta nacional del PRD?, ¿será que esta nueva pareja de palomos perredistas quiere emular y aumentar en aspiración a la pareja Padierna-Bejarano?, ¿será posible que Barrales-Mancera logren una alianza con MORENA y con Miguel Ángel como candidato presidencial?

Si esa es la consigna, no la tiene fácil doña Alejandra Barrales.