ASÍ HA SIDO-. Por increíble que le parezca, cada seis años renacen entre los mexicanos esperanzas de cambio que los candidatos presidenciales siembran durante sus campañas. Los desengaños van surgiendo a lo largo del sexenio, terminando casi siempre en desencanto.

Así que registre la luna de miel mediática de AMLO, hoy todo sonrisas y selfies. Veremos el 2020.

RECUERDOS-.No tiene la obligación de conocer los cambios presidenciales pero quienes vivimos los de la mitad del siglo XX a la fecha, recordamos las expresiones de entusiasmo popular a la llegada de un nuevo presidente, estado de ánimo que cambiaba con el avance de los años, cuando veían que muchas de las promesas del candidato y luego presidente, jamás llegaron.

1970-.Los desengaños más destacados fueron cuando el candidato Luis Echeverría con un estilo desenfadado conquistó a sus electores, máxime cuando en sus discursos prometió cambios radicales del sexenio que encabezó Gustavo Díaz Ordaz, todo protocolo y seriedad, además de su reconocida animadversión a los medios y a las generaciones jóvenes.

Los hechos sangrientos del 68 y los del 10 de junio de 1970 desenmascararon pronto la política del garrote de Echeverría. Todo lo que hizo después no fue suficiente, ni su “arriba y adelante”.

1976-.José López Portillo prometió en campaña gobernar con los “principios de Cárdenas y de Echeverría”, su porte le ganó el voto femenino según datos novelados del escritor Luis Spota en su serie del poder presidencial, muy leídas en los setentas y ochentas. La frase de López Portillo “La solución somos todos” la convirtieron en “La corrupción somos todos”.

Equívocos históricos como su frivolidad, la estatización de la banca y demás, nulificaron su imagen.

1982-.La campaña presidencial de Miguel de la Madrid y su “renovación moral de la sociedad” también levantaron esperanzas de cambio pero después de seis años aquedaron en eso, esperanzas. Sus yerros partidistas fortalecieron el divisionismo priista tanto que nació el Frente Democrático Nacional con Cuauhtémoc Cárdenas como candidato presidencial.

Carlos Salinas de Gortari fue el candidato con el triunfo más discutido, y el PRI, más debilitado.

1988-. Carlos Salinas de Gortari con su frase de campaña “que hable México”, levanto expectativas y como mandatario implantó el programa Solidaridad, hasta con ciudades y municipios que llevan ese nombre, modificado en sexenios subsecuentes con distintos nombres como prospera a últimas fechas. Su política asistencialista la asimiló mejor AMLO como jefe de gobierno capitalino, dando cabida a dotación de despensas, esas que hoy se conocen como “frijol con gorgojos. Mañana los sexenios faltantes y recientes que levantaron más esperanzas, como Fox por sacar al PRI de los Pinos.