CIUDAD DE MÉXICO.- Tras asegurar que Andrés Manuel López Obrador no es un dictador, Marcos Fastlicht Sackler, suegro del presidente del Consejo de Administración de Televisa, Emilio Azcárraga, afirma que de llegar a la presidencia el candidato de Morena no expropiará ni achicará a la cúpula empresarial, “no le deben de tener miedo”.

En entrevista con El Universal, apunta: “No hay de qué tenerle miedo; al contrario, va a ser una mirada fresca para los problemas que tiene México actualmente”.

Fastlicht Sackler se dice confiado de que habrá un buen entendimiento con el empresariado mexicano pese a que haya ciertas discusiones y disparidades, “el país está para sumar y no hay duda de que un Presidente de la República tiene que contar con el apoyo de la IP”.

Indica que pese a que mucha gente le dan miedo los cambios pues están acostumbrados a vivir muy protegidos en el país, confía en que López Obrador conseguirá un triunfo rotundo con el 60% de las preferencias.

El asesor en materia de seguridad y vínculo con la sociedad civil del morenista, aclara que pese las especulaciones su relación con Andrés Manuel y su yerno son muy separadas por lo que aseguró que en nada influyó para que el tabasqueño realice su cierre de campaña en el Estadio Azteca.

“La prioridad de AMLO no era el Azteca, era el Zócalo y se lo negaron por razones técnicas, porque ya estaban las pantallas del Mundial y no se podían desarmar, respuesta que consideramos ridícula porque las pantallas se pueden quitar y volverse a poner en seis horas. Pero se le negó, ahí sí creo yo, en un acto irresponsable de la actual jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Se solicitó con mucho tiempo de anticipación”.

Fastlicht Sackler al rechazar un posible apoyo de Televisa subrayó: “Absolutamente no. Estoy seguro que no es el caso , podría asegurarlo, No veo por qué, se ha usado para visitas del Papa, Mundiales, es un espacio público y en realidad le pertenece a México”.

Respecto a los otros candidatos señala que mientras Ricardo Anaya pese a ser inteligente tiene una “sonrisa falsa”, así como una ambición peligrosa y no se encuentra preparado. José Antonio Meade, aunque sí está preparado y es un hombre decente, llegó en un momento difícil para el PRI y ante el rechazo contra el actual gobierno la gente le ha cobrado la factura, aunque acepta que le gustaría que fuera nuevamente secretario de Hacienda en caso de que llegue AMLO a la presidencia.