JUANGA.- Una de las estrofas de las casi mil canciones del inmortal Alberto Aguilera Valadez, artísticamente conocido como Juan Gabriel dice: “pero qué necesidad…para qué tanto problema” etc,etc, viene como anillo al dedo al presidente Peña que ha unificado opiniones…en contra.

Todo por la visita de Donald Trump a nuestro país, tan inesperada como indeseada por todos.

Tan de bote pronto como inoportuna esta visita del candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos. De bote pronto pues se decidió en menos de 48 horas; inoportuna pues llegó a escasas 24 horas de que el presidente Enrique Peña Nieto entregue, por ley, su cuarto informe, o sea hoy, ante críticas y cero elogios.

En política también hay cortesías y si como dice el refrán elemental de urbanidad “primero las damas”, la primera en visitar México en su calidad de candidata demócrata a la presidencia de la Unión Americana debió ser la señora Hillary Clinton, quien como reacción inmediata declara y abunda en redes sociales que “no basta una foto en México para compensar un año de insultos”.

Lo que muchos pasaron por alto pero los observadores no, es que Trump vino acompañado de dos políticos que piensan igual que él respecto a los inmigrantes. Se trata del senador republicano Jeff Sesions y el ex alcalde de Nueva York Julius Guliani, el mismo que en el pasado gobierno citadino perredista cobró millones de pesos ¿o dólares? sólo para “asesorar” en materia de seguridad.

Si todo lo anterior le parece poco “aún hay más”, políticos y politólogos criticaron la visita de Trump a México. Fox, que “chamaquearon” al presidente; el ex canciller Castañeda “cómo es posible que invitemos a alguien así a México” y hasta el ex embajador Bazañez caracterizado con mucha preparación pero poca sensibilidad política “ el mayor peligro en las relaciones bilaterales”.

El desconcierto sigue pues después de los pronunciamientos, primero del presidente Peña y después de Trump en Los Pinos, se evidenciaron diferencias ya que el mandatario no contestó acerca de la construcción del muro fronterizo. Trump en principio contestó que no se abordó el tema pero a insistencia de un reportero añadió, si se habló pero no quien lo costearía. Peña, serio.

Tlatlaya, Ayotzinapa, Nochixtlán y las reformas estructurales son política doméstica con repercusiones internacionales pero lo de Trump es netamente internacional pero con furibunda reacción popular interna, hasta del partido en el poder, aun cuando estos militantes guardarán silencio, pero hoy tendrán que defenderse en el Congreso de la Unión, esté pendiente.

¿Quién o quiénes son los consejeros presidenciales de la política exterior?, que no ayuden más.