Por Eleazar Flores

MIREYES-. Los famosos “mireyes”, traducido al cristiano significa lugares donde los gobernantes actuales quieren dejar a parientes en su lugar, no vieron una en ninguna parte del país. Además el “mireyismo” es una enfermedad que padecen todos los partidos, PAN, PRI, PRD y demás.

PUEBLA-.En esta entidad, el ex gobernador Rafael Moreno Valle, -que ya aseguró una senaduría plurinominal-, buscó infructuosamente ser candidato presidencial pero Ricardo Anaya no se lo permitió. Los enterados dicen que Moreno Valle se disciplinó a cambio de que a su esposa Erika Alonso le dieran la candidatura al gobierno estatal, y así fue.

La panista Erika luchó a brazo partido contra el morenista Miguel Ángel Barbosa pero los pocos votos de diferencia han impedido declarar abiertamente triunfadora a la esposa de Moreno Valle.

VERACRUZ-. En esta entidad el PANREdista Miguel Ángel Yunes Márquez, -hijo del actual gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, pierde con el morenista Cuitláhuac García. Su triunfo ante el actual mandatario lo compromete pero sobre todo compromete a su “padrino” Andrés Manuel López Obrador, dueño, -electoralmente hablando-, de casi medio país.

Del PRI veracruzano ni hablar pues además de su honroso tercer lugar, le sigue afectando la pesada loza del encarcelado Javier Duarte y su esposa Karime Macias, “refugiada” en Londres.

EDOMEX-. Pero el “mireyismo” alcanzó su máxima expresión en el estado de México y por lo mismo también alcanzó su máxima derrota, en municipios tradicionalmente tricolores y donde ni siquiera PAN o PRD ganaron sino el mismísimo Movimiento de Regeneración Nacional.

Otra casualidad, el PRI perdió municipios donde nacieron los últimos tres gobernadores, el presidente Enrique Peña en Atlacomulco, Eruviel Ávila Villegas en Ecatepec y Alfredo del Mazo Maza en Huixquilucan. Los tres municipios empezarán a ser gobernados por alcaldes morenistas a partir del primero de enero de 2019.

De los municipios citados, Atlacomulco nunca había sido gobernado por otro partido que no fuera el PRI; Ecatepec ha sido gobernado por el PAN en el foxismo y después por el PRD;  Huixquilucan también ha sido gobernado por ese mismo partido en épocas recientes.

Los analistas políticos tendrían mucho que aportar si explicaran el motivo por el que municipios cuna de ex gobernadores, no quieren saber más del partido que los hizo mandatarios. Podrían deducir que tampoco han de querer saber más de sus paisanos que llegando al cargo más alto en su entidad no son orgullo sino todo lo contrario, del paisanaje; lo real es que el estado de México ha dejado de ser tricolor y como hoy se ven las cosas, pasará tiempo para reponerse.

¿Los protagonistas se darán cuenta que no se dan cuenta?.