CAMBIOS-. La reversa también es cambio, advierte Don Teofilito, al conocer nombres de nuevos Senadores de la república de los estados de México y Guerrero. Obvio son morenistas, Delfina Gómez e Higinio Martínez del primero y Nestora Salgado y Félix Salgado Macedonio del segundo.

Habría que conocer nombres de senadores de otras entidades para mejorar o empeorar el juicio. Higinio y Delfina tienen experiencia cameral, la incógnita son Nestora y el folclórico Félix Salgado.

El triunfo de los morenistas texcocanos sobre los priistas César Camacho y Alejandra del Moral es por ahora más que una afrenta, que aumenta si se confirma que el tercer senador mexiquense será el perredista nezahualcoyense Juan Zepeda.

En honor a la verdad, los tres mexiquenses ganadores a los escaños en la Cámara Alta hicieron campañas ni al 50% en comparación a los esfuerzos de los candidatos tricolores, lo que dimensiona el hartazgo del electorado de todo el territorio y no solo del oriente estatal de donde son originarios los triunfadores. Algo digno de análisis para buscar soluciones, no culpables.

A propósito de éstos últimos, las culpas no se pueden o deberían direccionara a una sola persona como el presidente del PRI Ernesto Nemer pues los que saben aseguran que, él en ocasiones sólo instrumentó decisiones superiores, de los primeros priistas, del país o del estado, pero recuerde que el hilo siempre se rompe por lo más delgado. Su renuncia es un rumor, por ahora.

MEDIOS MEXIQUENSES-. El ser lector asiduo de medios nacionales y locales, por hábito y parte del trabajo, no me autoriza a juzgarlos pues en menor proporción soy parte soy parte de ellos así no me aceptasen, pero mi compromiso con quienes me leen me obliga a externar algunos puntos de vista luego de los resultados comiciales del primero de julio.

Unos más que otros, la docena o más de diarios locales, en general, destacaban los logros gubernamentales con puntualidad, con escasos enjuiciamientos a cargo de plumas que reflejaban puntos de vista discordantes en columnas o editoriales. Antes y ahora, el gobierno en turno se complace con esos contenidos. Los nacionales dan espacios normales al gobierno estatal sin más.

Notas “de ocho” como que el estado de México es primero en feminicidios, robo de autos, pobreza extrema, alta deuda pública y demás, todo documentado no se leen, si acaso en el semanario EL ESPECTADOR, sólo que como una golondrina no hace verano, las cosas siguen su marcha. Los observadores creen que quien sí hizo caso es el electorado que dejó al PRI en último lugar como partido y como alianza en los comicios del pasado primero de julio.