ISLA DE SENTOSA.- En un encuentro histórico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con su homólogo de Corea del Norte, Kim Jong-Un en un centro vacacional de Singapur.

Luego de 65 años de distanciamiento diplomático, ambos mandatarios se dieron un significativo estrechón de manos, para posteriormente entrar al inmueble y abordar los temas que conciernen a ambos países.

El principal objetivo fue el desarme nuclear del régimen de Pyongyang a cambio de apoyo económico y comercial, pues aquel aislado país ya sufre las consecuencia de un mercado cerrado, aunado a los sanciones internacionales por parte de la ONU.

El encuentro privado, el primero de la historia entre los líderes de los dos países adversarios de la Guerra de Corea, es la culminación de un delicado proceso diplomático que demoró varios meses, y en el que intervinieron también el presidente surcoreano Moon Jae-in y el primer ministro japonés Shinzo Abe.

Antes de la cita privada, Trump anticipó que la reunión con el líder norcoreano sería un éxito y vaticinó que Estados Unidos y Corea del Norte tendrán una “gran relación” en el futuro, mientras que Kim afirmó: “tras superar todas las cosas, estamos aquí”.

En breves declaraciones a la prensa antes del inicio de su primera reunión, el presidente estadunidense consideró un “honor” el encuentro con el lider norcoreano.

La agenda de la histórica cumbre comenzó con la reunión privada de Trump y Kim, acompañados sólo de sus respectivos traductores, seguida por el encuentro con las delegaciones ampliadas que comenzó poco después de las 10:00 hora local (02:00 GMT).